“Seguimos Siendo”: Visión de Jauja a principios del Siglo XXI
Carlos H. Hurtado Ames,
historiador.
La provincia de Jauja se ubica en la sierra central del Perú, en la puerta de entrada al valle del Mantaro, a 3337 metros sobre el nivel del mar, a cinco horas de la capital del país, vía carretera asfaltada, y es una de las principales provincias que conforman el valle. Políticamente pertenece al departamento de Junín, siendo una de las más antiguas provincias de dicho departamento. Actualmente está constituida por 34 distritos y 160 anexos.
Jauja es grande en historia y cultura. Los incas, aproximadamente en 1460, establecieron el centro administrativo de Hatun Xauxa, por orden de Pachacutec Inca Yupanqui, que se constituyó en una de las más importantes ciudades incas, después del Cusco. Esta ciudadela inca maravilló a los españoles, y decidieron fundar una ciudad en su entorno, en octubre de 1533, fundación que se completó el 25 de abril del 1534, bajo el nombre de "la muy noble ciudad de Jauja", siendo la segunda ciudad fundada por los españoles en Nueva Castilla, a la que se le dio la categoría de capital de gobernación, por lo que se le conoce como”Primera Capital Histórica del Perú”.
El actual emplazamiento de Jauja data de 1564, cuando se decide trasladar la población cuatro kilómetros hacia adentro. A este nuevo emplazamiento se le puso el nombre de Santa Fe de Hatun Xauxa, y es el sitio donde ahora nos encontramos. Si bien hay una diferencia de ubicación entre esta Jauja con la Jauja de los Incas y la fundada por los españoles, hay una continuidad histórica, cultural y de costumbres, que es lo que importa al final de cuentas. Es por ello que se conservó el trazo característico de las ciudades españolas, que se caracterizan por la existencia de un damero, de una cuadrícula, que ahora lo constituye el Centro Histórico de Jauja.
Políticamente, en el coloniaje, la antigua provincia de Jauja comprendía prácticamente todo el territorio del actual valle del Mantaro (los repartimientos de Hanan Huanca, Lurin Huanca y Hatun Xauxa), el mismo que en dicho periodo, hasta finales del siglo XVIII, se conoció como valle de Jauja.
Así mismo, en el virreinato el sistema de haciendas fue débil en la región, por lo que no se dio esa dicotomía característica de otras geografías, que es la del señor todo poderoso e indio desposeído. Una de los principales ejes que articuló la economía en la región fue la industria textil, con la existencia de importantes obrajes en Jauja, por ejemplo en Paucar o Yanamarca. En cuanto a la estructura social, es de resaltar la importancia de la figura de los curacas, principalmente por la gran cantidad de riqueza material que poseían, y fueron los principales benefactores de Jauja durante la colonia, por ejemplo dando terrenos para cofradías de la ciudad, como la del Carmen, cuya capilla hasta ahora se conserva en la Plaza de Armas.
Jauja fue uno de los primeros lugares donde se proclamó la independencia, el 20 de noviembre de 1820, durante la campaña al interior del país por parte de Álvarez de Arenales. Es célebre la batalla de Puchococha (a 2 Km. de Jauja rumbo a Acolla), donde escribió su nombre en la historia el capitán jaujino Alejo Martínez Lira, figura prócera de Jauja.
La provincia también es célebre por su participación en la guerra de Pacífico, debido a que aquí fue, aparte de Tarapacá, los únicos lugares donde vencimos a los chilenos, destacando la presencia de las guerrillas campesinas, lideradas por Andrés Avelino Cáceres.
Entre las características más saltantes del siglo XX están los fenómenos de la inmigración y migración. La inmigración extranjera ha sido muy importante en Jauja, debido a que por las bondades de su clima, convergieron en la ciudad gentes de muchas geografías, por lo que en determinado momento (segunda década del siglo XX) fue una de las ciudades más cosmopolitas del Perú, más incluso que Lima. El fenómeno de la migración ha cambiado en gran medida la configuración de la ciudad y se ha dado al menos en tres niveles. En primer término están los que han migrado de Jauja a Lima, esto aparentemente desde la tercera década del siglo XX; en segundo lugar los que han migrado de los distritos de la provincia a la ciudad, desde la década de los sesentas del siglo pasado de manera más notoria; y en los últimos diez a veinte años, los migrantes de otras provincias.
A pesar de esta aparente disparidad cultural, hay un encuentro en la memoria histórica, en la identidad y en la manera en cómo se imaginan la ciudad para el futuro todo este gran conglomerado que ahora es en esencia el jaujino.
Otro aspecto importante de Jauja es su producción intelectual, que es a lo mejor uno de los aspectos más destacables, y por ironía desconocido, de la provincia. En Jauja existen más de cuatrocientos títulos de libros escritos por autores jaujino, entre la producción citadina y la distrital. Ello ha sido una característica desde comienzos del siglo XX, por ejemplo en la segunda década del siglo pasado, Jauja era uno de los lugares donde se daba la mayor cantidad de publicaciones en el país, después de Lima naturalmente. Así, pues, Jauja es justamente reconocida como intelectual y culta, y enumerar los escritores y poetas representativos nos llevaría mucho espacio. De ahí la frase “Atenas de los Andes”.
La ciudad fue trazada teniendo en cuenta la pendiente natural de la zona, pues facilita el buen drenaje de las aguas en temporadas de lluvia; las calles son angostas y las casa y casonas antiguas, que todavía soportan el paso del tiempo, son de adobe y el tejado de arcilla cocida tipo hispano, siendo estas del periodo colonial y republicano. Las calles actualmente son pavimentadas, a diferencia de épocas pasadas que eran empedradas; los techos de las casas con sus alares protegen las veredas por donde discurren los peatones, que se guarecen de los aguaceros en los zaguanes, de estilo colonial y republicano, durante la temporada de lluvias.
El desenvolvimiento económico de la ciudad está constituido por el comercio y los servicios. El comercio se concentra principalmente, aparte de las tiendas que expenden productos variados, en los mercados de Jauja que son dos: el modelo y el mayorista; además de la feria de Jauja, que se realiza los días miércoles y domingos, donde se percibe claramente las relaciones de intercambio comercial que priman en la provincia, que se derivan básicamente de la agricultura, la ganadería y la artesanía. Los servicios van desde los educativos (colegios, academias, talleres folclóricos, etc.); recreacionales (discotecas, recreos, etc.); receptivos (hospedajes, hostales, restaurantes); hasta de salubridad (Hospital y clínicas particulares); además de otros pequeños servicios como salones de belleza, estudios fotográficos, vendedores de periódicos, alquiler de ropa folclórica, etc.
En cuanto a las vías de comunicación, la ciudad se conecta con otras provincias mediante el sistema de carreteras. Particularmente importante es la carretera central, que nos comunica con la costa de nuestra patria, además de las carreteras que nos comunican con la sierra sur y la selva central, por lo que podemos decir que todos los caminos conducen a Jauja. Antiguamente fue de importancia el tren de pasajeros, sobre todo desde 1920 a 1970, que incluso llegó a contar con dos trenes de pasajeros diarios ida y vuelta. Es importante destacar que Jauja desde mediados del siglo XX, cuenta con un aeropuerto llamado ahora "Francisco Carle", donde pueden decolar aviones de gran tamaño como por ejemplo un Dc-10 y avionetas que viene de la capital en aproximadamente media hora de vuelo.
La ciudad cuenta con dos estadios, uno el "Monumental" y otro llamado "Junín"; además de un coliseo de basquetball "Courth Ricardo Duarte", para el deporte. Contamos con centros educativos de nivel inicial, primaria, secundaria y superior. Contamos con tres bibliotecas al servicio del público, con aproximadamente diez mil títulos, entre los que figuran libros de la producción intelectual de autores jaujinos. Existe un Museo de Paleontología ubicado en el distrito metropolitano de yauyos, en la denominada "Casa del Caminante" del prof. Henoch Loayza Espejo, y un Museo de Historia, del Centro de Estudios Histórico Sociales "Julio Espejo Núñez, ubicado en el jr. Bolívar cuadra cuatro.
Hay una Iglesia Matriz, que data de 1564, donde podemos apreciar hermosos retablos coloniales de estilo barroco, churrigueresco y rococó, tallados en fina madera.
Jauja también tiene varios restaurantes, donde se preparan los mejores potajes del arte culinario jaujino y potajes a pedido del cliente. Contamos también con hostales de buena calidad, de una y dos estrellas, que ofrecen atención esmerada al turista nacional y extranjero. También tenemos discotecas para todos los gustos y edades, peñas y centros de música en vivo. En Jauja está acantonado el ejercito peruano en el "Fuerte Cáceres"; la seguridad está garantizada por la Policía Nacional y la Compañía de Bomberos que está presta a la prevención y atención de incendios y demás eventos fortuitos que requieran de su accionar.
En lo referente a servicios básicos, tenemos una de las aguas potables más prestigiadas por su pureza en la sierra central; la luz eléctrica ha llegado a todos los distritos de la provincia y casi todos los anexos, aún los más alejados; casi todos cuentan con servicio telefónico y el de televisión por cable.
La naturaleza ha sido generosa con Jauja, por la diversidad de paisajes (laguna de Paca, la campiña, etc.) y el clima. Este último es uno de los más reputados a nivel nacional e inclusive internacional, ya que Jauja posee precisamente uno de los mejores climas del mundo, que la han hecho famosa a lo largo de la historia.
El patrimonio arqueológico de la provincia es enorme y maravilloso, basta con señalar dos centros arqueológicos que maravillaron desde la época de los españoles: Tunanmarca y Huajlasmarca, que han inspirado a muchos poetas y han generado mucho sueños y fantasías.
El patrimonio vivo lo representa el sistema de fiestas, que en la provincia de Jauja se da en casi todo el año, se puede decir que en Jauja hay fiestas casi todo el año, lo que se constituye en una de sus principales riquezas, no sólo por el enorme potencial turístico que significa, sino por que nos ayuda en la formación de nuestra identidad. Las principales festividades de la provincia se concentran de enero a abril, y la fiesta patronal de Jauja en homenaje a la Virgen del Rosario, en octubre. Entre las principales danza y bailes de la provincia tenemos en primer lugar el carnaval jaujino, la más típica expresión de lo que es ser jaujinio; la tunantada también es importante, así como la jija, la huailijía, los corcovados, la pachahuara, etc. Es importante señalar que el calendario de fiestas de la provincia tiene bastante que ver con el ciclo agrario y la cría de ganado, encubiertas con celebraciones de carácter religioso en homenaje a algún santo o patrón de la comunidad.
Además de ello, en la población jaujina, notamos o apreciamos que, culturalmente, los patrones propios a la cultura andina y la cultura occidental, están integrados, donde uno no excluye a lo otro. De esta manera es que el jaujino puede bailar alegremente un huayo o una muliza, y a la vez disfrutar de un concierto de música clásica. Esta característica ha sido destacada en varias ocasiones por escritores como Edgardo Rivera Martínez, el más importante y celebrado escritor jaujino