Los “Bailes de Fantasía” y el Carnaval Jaujino
Noticia Histórica
Carlos H. Hurtado Ames,
historiador.
1. Nota introductoria
Actualmente el carnaval jaujino es uno de los principales elementos dentro de la configuración de la identidad de los jaujinos en general. Tal como lo conocemos ahora es una fiesta compleja que presenta varias etapas, ceremonias y rituales, lo que de por si ya nos dice de su importancia. Además la festividad se ha expandido no sólo en la ciudad de Jauja, sino que ha cobrado importancia en los distritos de la provincia y se ha sido trasladada a otras regiones por la migración desde hace ya buen tiempo, al punto que es increíble la cantidad de cortamontes de estilo jaujino que encontraríamos en nuestra patria si hiciéramos una geografía del “cortamonte jaujino”.
Visiblemente esto no ha sido así siempre y de acuerdo a nuestro punto de vista, el proceso de complejización de la fiesta es posterior a la década de los veinte, en términos históricos un momento algo reciente. Básicamente la celebración más importante es la que se da en tiempos de carnaval en la ciudad misma y es de la que ahora presentamos un antecedente que consideramos de importancia.
2. Los “bailes de fantasía” de los años veinte
Uno de los principales problemas que encuentra el interesado en la reconstrucción de la historia de Jauja durante el siglo XX son las fuentes. Las fuentes que tenemos para ello, no es que sean escasas, sino que no hay donde conseguirlas. En principio no existe un archivo histórico municipal, los documentos más antiguos que tiene el municipio son de la década del noventa, es decir de no más de diez años, todo lo anterior, aunque parezca increíble, fue quemado por considerarse que no tenía importancia y “hacia bulto”. La biblioteca municipal tampoco cuenta con una colección de periódicos y publicaciones periódicas de Jauja, baste decir que del periódico El Porvenir, que se publicó de 1908 hasta la década de los sesenta del siglo XX, sólo tiene ejemplares de tres años. Igualmente de preocupantes son las realidades de los archivos que deberían tener instituciones como la Beneficencia Pública o la Iglesia de Jauja.
Precisamente, el periódico El Porvenir es fundamental para nuestro caso, ya que dio cuenta de muchos sucesos y acontecimientos de importancia para la ciudad, en este caso noticias sobre eventos sociales y de cultura popular. Una colección importante aunque incompleta se encuentra en la Colección Peruana de la Sala de Investigaciones de la Biblioteca Nacional del Perú y es la que hemos tenido oportunidad de revisar.
En una noticia aparecida el 4 de febrero de 1918 en este periódico se da cuenta de lo siguiente:
“Según nuestros informantes hay gran entusiasmo en nuestros mejores círculos sociales por asistir a los bailes de fantasía, que se organiza con toda actividad, para las noches de carnestolendas.
Según referencias que tenemos dichos bailes se verifican en las noches del domingo y martes en las casas de dos conocidas familias de esta ciudad; y en la del lunes, en el chalet Margot. Oportunamente iremos informando a nuestros lectores, de los detalles que conozcamos de estas fiestas que vienen a sacudir nuestra sociedad de la vida monótona y triste que desde hace algún tiempo se lleva desgraciadamente en Jauja”.
En otra nota aparecida el 9 de febrero del mismo año se informa:
“Es grande el entusiasmo que se nota en nuestros mejores círculos sociales por asistir a los bailes que tendrán lugar durante las noches de Carnaval y que han sido organizadas por un grupo de distinguidos caballeros.
Según nuestros informantes, el primero de dichos bailes se efectuará en la noche del día de mañana en la casa de la familia del señor Luis Bardales; el segundo organizado por el mismo grupo, tendrá lugar en la noche del martes en la casa de la familia del señor Lorenzo Wissar.
Igualmente sabemos que un grupo de señores y señoritas, al que se ha asociado, otro de caballeros proyecta una soireé para el lunes 11, la que se verificará en casa de una de las familias de Jauja”.
3. Jauja y “sus mejores círculos sociales”
No es fácil denominar a un grupo de personas, que por diversas razones, ocupan espacios de preeminencia en una sociedad. En el discurso sociológico, los términos usados son varios, como grupos de poder, elites, burguesía y otros. En el caso que ahora nos toca, vemos que este grupo se refería así mismos como de “los mejores círculos sociales”, y posiblemente también con los términos usuales de “los de la alta sociedad” o como “la crema y nata”, que nos muestran claramente la estructura social compleja de la Jauja de ese entonces.
Un mecanismo que ofrece la sociedad para mostrarse es, pues, la fiesta, la misma que juega un papel determinante en esta situación. En el caso que ahora nos ocupa, estas festividades vemos que eran los denominados “bailes de fantasía” que se organizaban en la época de carnavales, que son los que claramente se muestran en las páginas de El Porvenir, lo que no sucede con la fiesta de cortamontes, que no aparecen en ningún momento en dicha publicación por aquel entonces. Esto nos lleva a pensar dos cosas, que la fiesta no existía o era considerada una fiesta menor o marginal por los editores del mencionado diario, que es visible tenían preferencia por el accionar de “los mejores círculos sociales” y era lo que reportaban en sus páginas.
Considero que la fiesta de cortamontes en esta época recién estaba ingresando a la ciudad y su representación no era tan importante como ahora. Esto se comprueba al ver que actualmente la fiesta se inicia propiamente cuando ya ha terminado los días principales de carnaval, es decir después del miércoles de ceniza. Los días anteriores estaban reservados, por aquella época, para las festividades principales, ya sea la entrada de correo del Rey Momo o estos bailes de fantasía.
Cuando en un determinado momento, este grupo social que antes organizaba sus bailes de fantasía, ingresa a participar en la fiesta del cortamonte, paulatinamente, la fiesta ha adquirido los niveles de complejidad con los que ahora la conocemos. Por lo pronto no se puede establecer cuando se dio este proceso, pero podemos sugerir que fue con la incorporación de la banda de música al sistema de fiesta de la provincia, aproximadamente a comienzos de la década de los treinta del siglo pasado.
Pedro Monge Córdova ha dejado en testimonio claro de esto y corrobora nuestras suposiciones:
“En estos últimos tiempos el prestigio de la pandilla de carnavales ha crecido notablemente, y con ello, el prestigio de los barrios. Hace quince o veinte años, los cortamontes tenían su círculo limitado a lo que se llama “gente de pueblo”. La llamada “gente bien” desdeñaba participar en estas diversiones que consideraba como propias de elementos plebeyos.
(…) Pero en estos últimos años la intromisión de las “señoritas de sociedad” ha ido en aumento. Han colgado por un instante el traje occidental y, ataviadas con la indumentaria chola, han salido a las calles a fraternizar con la “gente del pueblo”. En la Samaritana, en Huarancayo, en La Libertad se han visto bailar a damas de la mejor sociedad. Y el ejemplo a cundido. La afición por el baile callejero se ha convertido en un acontecimiento social. Y la pandilla se ha hecho, acaso, más popular porque ha penetrado más extensamente en todas las capas sociales de nuestro pueblo, desterrando prejuicios y borrando diferencias de círculos sin mayor razón de existir” (Estampas de Jauja, 1980: 6 y 7).
Al incorporarse este sector a la fiesta, traslada toda la parafernalia que ahora la caracteriza, lo que se refleja principalmente en el baile de manera más visible.
4. Comentario final
Esta somera aproximación es parte de un estudio mucho más amplio sobre la ciudad de Jauja como parte de un modelo de configuración de una identidad local. Una de las manifestaciones más importantes de ello son sus expresiones de lo que se denomina como cultura popular. Al menos es posible distinguir tres eventos importantes dentro de ello: la fiesta de carnaval, el más importante a mi juicio; la fiesta de la Virgen del Rosario, patrona de la provincia; y la fiesta de la Tunantada.
Con la premisa de que las representaciones reflejadas en estas festividades son un reflejo del ordenamiento social de la misma ciudad y de la provincia, es que realizamos este tipo de acercamientos, enfatizando en este caso el cambio, que es fundamental para entender a su vez, el proceso actual, es decir cómo estamos y a dónde vamos.