Advenimiento con la Primera Mestiza del Perú
Sociólogo Francisco Núñez Gonzales
Centro de Promoción Para el desarrollo Humano
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En alusión a la documentación sobre la fundación de Lima, acontecida el 18 de enero de 1,535, María Rowstoroski, la más preclara biógrafa de la hija de Francisco Pizarro González, recoge: “no está presente Inés Huaylas Yupanqui porque ha dado a luz una hija, hace tres semanas”
De este modo hace mención que
el nacimiento de la Francisca Pizarro Huaylas Yupanqui, primogénita del conquistador, concebida con la ñusta Inés Huaylas, sucedió a fines de diciembre de 1,534 en la entonces capital española del Perú, Jauja.
En efecto no se sabe el día exacto, pero si inferimos, tres semanas antes de la fundación de Lima significaría que el alumbramiento de la primera mestiza del Perú ocurrió el 28 de diciembre de 1,534.
Es de saber que el advenimiento de Francisca Pizarro Huaylas Yupanqui se produjo en un contexto amistoso y pacífico entre el mundo andino Xauxa e hispano, suceso que fundó el singular mestizaje jaujino. Este nacimiento de la hija del conquistador y de una ñusta del señorío Inca fue festejado por Pizarro y sus huestes a la usanza de la nobleza Española con el Juego de las Cañas.
Dicho evento, de origen Persa, consistía en una competencia entre cuadrillas ecuestres y fue introducido por los Árabes a Europa. En España el Juego de las Cañas acostumbraba presentar a cuadrillas de jinetes, que realizando destrezas hípicas, enfrentaban a moros y cristianos. Este juego era escenificado por la nobleza Española para celebrar grandes acontecimientos, como bodas, cumpleaños y agasajos de la familia real.
Es probable que el concurso de chalanes y caballos de paso que se realizan hoy en diversas festividades de Jauja y en otras provincias tenga un remoto origen en dicho juego.
Las festividades por el nacimiento de la primera mestiza del Perú se realizaron en la antigua plaza de Jauja, del hoy distrito de Sausa y en cuya iglesia, que aún se halla de pie, recibió su cristiano bautizo.
Es importante tener presente que luego de la segunda fundación de Jauja, el 25 de abril de 1,534 y declarada como capital del Perú, Pizarro decide asentarse en esta ciudad, donde desde sus inicios habitaron españoles, originarios xauxas, negros, moriscos y otras etnias que se plegaron al conquistador; hecho por el cual ameritó Jauja, desde su fundación, ser reconocida por muchos historiadores como la Primera Capital Mestiza del Perú de Pizarro.
Precisamente, Francisca Pizarro que había nacido en este ambiente de convivencia multicultural y multinacional, ya en Lima, desde muy niña, pasó duras vicisitudes, se vio rodeada de desagradables y trágicas consecuencias de la guerra civil entre los socios de la conquista, como la muerte de su padre cuando apenas tenía 7 años, a esa edad se convertiría en la heredera más rica del Perú, y esto fue una de las razones por qué a los 17 años fue llevada a España por orden del Rey.
Luego del asesinato de su padre, la muerte de su tío Gonzalo, de casarse con su tío carnal Hernando Pizarro y en segundas nupcias con Pedro Arias Dávila, pasó su existencia en el Palacio del Márquez de la Conquista, residencia mandada a construir por ella, situada hasta hoy en la Plaza Mayor de Trujillo- Extremadura, allí expiró el 30 de Mayo de 1,598, cuando frisaba los 63 años.
Este acontecimiento histórico que inicializó el mestizaje del Perú en la prodigiosa Jauja, debe rescatarse y revalorarse como un símbolo, como una herencia cultural que al tiempo que contribuya a afirmar nuestra identidad mestiza se convierta en un producto que aporte al desarrollo, promocionando negocios turísticos, intensificando el comercio y la integración.
En efecto como primera propuesta para hacer de este valioso recurso un producto cultural, se elaboró e hizo entrega el año 2003 al municipio provincial de Jauja el proyecto Festival Nacional del Mestizo, conceptuado como un mega evento orientado a reafirmar nuestra cultura mestiza, comprendida como uno de los valores más significativos de nuestra identidad nacional.
Se pretende también celebrar este acontecimiento reconociendo, revalorando y promocionando las intensas festividades y danzas jaujinas, y del país, así como otras manifestaciones culturales mestizas más representativas de cada región del Perú.
En Jauja aproximadamente son 350 fiestas más importantes que se desarrolla durante el año y que exactamente se inicia con la celebraciones navideñas, escenificando variadas danzas, originarias, hispanas y mestizas, como la huaylijia, corcovado, pachahuara, chacranegro, entre otros bailes típicos.
Recapitulando, el sustento de dicho mega evento cultural reside en revalorar el trascendental nacimiento de la Primera Mestiza del Perú, y en reconocer la particularidad legítima de Jauja, que desde sus orígenes es un espacio histórico muy diverso y de gran convivencia, entre otras causas, gracias a que los originarios Xauxas lograron una suerte de pacto con los Ibéricos para mantener la tenencia de sus tierras y el reconocimiento de su autoridad; condiciones que precisamente los Incas Cuzqueños y Quiteños no respetaron durante su ocupación sangrienta entre 1,460 hasta 1,533.
Es probable que los hispanos de esos días festejaran el nacimiento de Jesús, como creyentes que eran, pues en el mundo cristiano se acostumbra celebrar desde el año 350 d.c.; y la venida de Francisca indudablemente alegró y prolongó más las celebraciones navideñas.
Honremos entonces a nuestra coterránea, a la Primera Mestiza del Perú, Francisca Pizarro Huaylas Yupanqui, hagamos de su nacimiento una gran fiesta cultural que afirme nuestra identidad jaujina y recuperemos la designación de Capital Mestiza del Perú.